Análisis de la técnica de carrera

Por todos es conocida la popular del running, pero son aún pocos los que se dedican a trabajar esta actividad en condiciones óptimas. Aplicar la técnica de carrera adecuada a cada perfil de corredor, no es tarea fácil, pero puede serlo gracias a su análisis mediante vídeo. Te animamos a probarlo y a ofrecerlo entre tus servicios como entrenador.

Análisis de la técnica de carrera

Por: Àlex Ventura, Director, entrenador personal y formador en fit360. (www.fit-360.com)

Como profesional del ejercicio, seguramente el running sea una de las actividades que más han despertado tu interés en los últimos años, ya sea porque tú también corres, porque tienes clientes o alumnos que lo hacen o porque nadie está ajeno a esta moda. Y seguramente también estés al corriente de los debates que se generan alrededor de la carrera: el calzado y el material técnico, el entrenamiento, la nutrición y suplementación, las lesiones y su prevención, etc.

Uno de los temas más actuales, controvertidos y, muchas veces, malentendidos es el relativo a la técnica de carrera. Curiosamente, pese al interés que genera y a los frecuentes debates en blogs, foros y redes sociales, muy pocos profesionales ofrecen servicios de análisis de la técnica de carrera. En cambio prácticamente cualquier entrenador de running o triatlón planifica sesiones regulares con ejercicios destinados a mejorar dicha técnica.

¿Todos los corredores deben realizar los mismos ejercicios? ¿No sería más interesante individualizar y proponer ejercicios específicos para cada corredor según aquellos aspectos que necesite mejorar? Y para ello, ¿no sería necesario hacer un análisis previo de la técnica de carrera? ¿Y qué tal si ese servicio se ofrece desde tu propio centro o instalación deportiva? ¿Y si lo ofreces tú? Existe un nicho de mercado interesante, ¿verdad?

Correr es una habilidad

Cuando cualquiera de nosotros empieza una nueva actividad (nadar, esquiar, jugar a pádel o golf o tocar el piano) lo más probable es que acuda a un profesional para que le asesore y le enseñe la técnica correcta desde un buen principio. Es posible incluso que tome unas clases particulares. En cambio, cuando hablamos de correr… ¡nadie se plantea “aprender”! Tan solo compramos un par de “buenas” zapatillas y ya estamos listos para salir a golpear el asfalto. Al fin y al cabo, correr es natural ¿no?

Correr es una habilidad. Y, como cualquier habilidad, puede aprenderse y mejorarse. Esta es la idea principal que se esconde tras cualquier análisis y posterior actuación para mejorar la técnica de carrera. Aunque la capacidad para correr con habilidad nos viene de serie y es propia de la especie humana, el estilo de vida de nuestra sociedad hace que, en algunos casos, hayamos perdido esa habilidad de la que disfrutábamos como niños y adolescentes.

Lamentablemente, muchos no llegan a desarrollar durante la infancia esa capacidad para moverse con habilidad (ya no hablo de correr) por una falta de actividad física frecuente y variada que les ayude a adquirir una riqueza de patrones motores.

La buena noticia es que esa habilidad para correr puede mejorarse con la práctica adecuada. Lógicamente, cuanto mayor es la persona y cuanto más tiempo lleve corriendo con su forma actual, más costará conseguir mejoras. Del mismo modo, el estilo de vida que haya llevado durante la mayor parte de su vida puede facilitar o dificultar ese aprendizaje.

En terminología de Born to Run , la técnica de carrera y sus posibles mejoras vienen determinadas por el “hardware” y el “software” del individuo. El “hardware” son las estructuras de la persona, los tejidos, la anatomía… Casi siempre es necesario hacer un trabajo complementario para intentar recuperar la funcionalidad natural de articulaciones, músculos, tendones, etc. Estos cambios suelen requerir más tiempo y no son tan apreciables en un inicio.

El “software” estaría más relacionado con la habilidad de la persona para moverse, qué percepción tiene del movimiento y qué estrategia utiliza para llevarlo a cabo. Esta parte suele ser la más sencilla de modificar, al menos inicialmente, para que la persona sea consciente de qué está haciendo y qué queremos que haga. Obviamente, será necesario mucho tiempo de práctica “correcta” para que el sujeto adopte como natural esa nueva forma de correr.

Aspectos de la técnica de carrera para realizar el análisis

  • La postura: ¿Cómo es su postura? ¿corre erguido o inclinado hacia adelante? ¿corre con la cadera flexionada?
  • El apoyo del pie: ¿Con qué parte de la zapatilla contacta el suelo en primer lugar? ¿Cómo está de adelantada la pierna en el momento del contacto con el suelo? ¿La rodilla está extendida en el momento del impacto o está algo flexionada?
  • ¿Cuál es la cadencia?: ¿Corre con pasos largos que le hacen contactar con el suelo lejos de su centro de masas? Por el contrario, ¿son zancadas cortas? ¿Cómo es el tiempo de contacto con el suelo?
  • ¿Qué ocurre con la pierna de atrás?: ¿Se aprecia una buena extensión de cadera? ¿Cómo recupera la pierna? ¿Es similar a la acción de péndulo invertido propio de la marcha? ¿O, por el contrario, recoge la pierna rápidamente antes de lanzarla hacia adelante?
  • ¿Cuánto movimiento se observa fuera del plano sagital?: ¿Hay mucho desplazamiento vertical? ¿Corre “dando saltitos”? ¿Se aprecia una rotación exagerada del tronco?
  • ¿Cómo es el movimiento de los brazos?: ¿Existe mucho “braceo”? ¿Cuál es la imagen global sobre su forma de correr? ¿Se le ve tenso o relajado?