¿Cómo responde el organismo a los diferentes estímulos?

Para preparar un programa de entrenamiento es muy importante entender la fisiología muscular para poder prever su evolución y conseguir los objetivos del cliente. Conocer qué es un estímulo y cómo reacciona el cuerpo humano ante él es el primer paso que debe dar como profesional el instructor.

Por: Andrés de Santiago, responsable de Precission Fitness

2216df5952No voy a profundizar excesivamente en el interior de una fibra muscular porque no es el objetivo de este artículo, pero sí que es necesario comenzar por explicar cómo aparece un estímulo eléctrico que, si ocurre con intensidad (o voltaje) suficiente, llegará a estimular la contracción de la fibra muscular en cuestión.

Analicémoslo más gráficamente: el cerebro humano envía una señal nerviosa, el impulso eléctrico viaja por los axones hasta que la Acetilcolina es liberada en la sinapsis neuromuscular, va por el sarcolema hasta alcanzar los receptores de Ach, entonces el Calcio se une a la Troponina y ésta comienza a cambiar, la Tropomiosina deja libres los puntos activos y quedan así disponibles para la Miosina, que conseguirá el deslizamiento de la Actina. Las fibras del músculo esquelético tienen la particularidad de no contraerse si el estímulo no alcanza el umbral de estimulación, es en este momento cuando la fibra (o fibras, según la intensidad) se contraen para ejercer una fuerza.

Reacción ante estímulos intensos

Primero nos tenemos que preguntar qué ocurre si el estímulo es más intenso de lo que puede soportar una única fibra. Según diversos estudios, a mayor intensidad, mayor es el reclutamiento de fibras, es decir, más y más fibras se unen para ejercer una fuerza mayor.

Si el estímulo es intenso, se reclutarán un mayor número de fibras hasta que la totalidad es contraída. Así, la consecución de un estímulo suficientemente intenso es importantísima para el desarrollo muscular y de la fuerza relativa pero, si el estímulo es excesivo, el músculo puede sufrir daños y el reclutamiento no ser efectivo.

Un músculo más fuerte que otro

Muchas variables contribuyen a la capacidad de contracción y de ejercer fuerza de un músculo. La disposición de las fibras de un músculo, por ejemplo, la disposición diagonal del Gastrocnemio, favorece la capacidad de contracción. Músculos que cruzan varias articulaciones también son capaces de ejercer una mayor fuerza que los demás, como es el caso del B. brachii.

Músculos con mayor predominancia de fibras rápidas tienen mayor capacidad de ejercer fuerza.  Pero un correcto entrenamiento dentro del gimnasio también favorece esta capacidad, cuando un músculo es trabajado dentro de una cadena de movimiento y no de forma aislada, su capacidad de responder ante una fuerza externa incrementa.

Reacción ante estímulos subsiguientes

También es esencial saber cómo reacciona el músculo en cuanto a fuerza de contracción ante estímulos subsiguientes. Para ello debemos entender el metabolismo del Adenosin trifosfato. Cuando un músculo se contrae, más ATP se requiere. El siguiente estímulo no dispondrá de la misma cantidad de ATP y el ciclo debe comenzar de nuevo. Cada molécula de ATP se recicla, el organismo sólo dispone de unos 250g de esta molécula, tras una cascada de procesos de la molécula de ATP se llega a producir AMP, el ratio ATP/AMP es utilizado por sensores celulares para conocer la energía disponible y controlar las rutas metabólicas.

¿Qué ocurre si se acaban los depósitos de ATP?

Ésta es una pregunta importantísima que debemos saber responder si queremos preparar un programa de entrenamiento adecuado. Los depósitos de ATP dejan de ser 100% útiles a los 2” de contracción, es en este momento cuando entra en juego la Fosfocreatina, que se desdobla y libera energía suficiente para unir un fosfato al ADP. Podemos mantener la contracción hasta 8”. Ahora necesitamos del glucógeno muscular, que se utilizará para reconstruir fosfocreatina y para la contracción directamente. Se realiza en anaerobiosis y libera residuos, por lo que no podemos disponer de ello más de 50-60”. Por este motivo, pasaríamos al metabolismo oxidativo, donde sí podemos mantener el ejercicio durante horas aunque a una intensidad poco aproximada a la anterior.

De forma bastante general he realizado una serie de preguntas para que, al momento de responder, nos demos cuenta de lo importante de entender la fisiología muscular a la hora de preparar un programa de entrenamiento, no sirve con recetar series o repeticiones en función de una supuesta hipertrofia sarcoplasmática o de una hipertrofia sarcomérica, es vital conocer la respuesta del músculo a nivel celular para poder prever su evolución y conseguir los objetivos del cliente.