Educación sobre el movimiento

Si queremos cuidar y mejorar la salud de nuestros clientes debemos extender los beneficios del entrenamiento más allá de la propia sesión. ¿Indicas a tus clientes por qué y para qué están realizando cada uno de los ejercicios que incorporas? ¿Estás educando sobre el movimiento? itness Trainer.

Por: Pablo Vera Saura, Instructor Trainer STOTT PILATES® y REDCORD®

Educacion para el movimiento 3-2015

Existen numerosos estudios científicos que evidencian la importancia de mantener un estilo de vida activo para prevenir posibles problemas de salud. Pero, ¿solo moverse es suficiente? ¿Sabías que la inactividad causa adaptaciones sensorio motoras provocando que aparezcan patrones de activación muscular inadecuados? Estas alteraciones pueden ser la causa de muchos problemas de salud y necesitan abordajes muy específicos. Un ejemplo de ello sucede ante en clientes que trabajan delante de un ordenador durante largas jornadas laborales. Al estar mucho tiempo en esta posición, si no es la correcta, el cuerpo puede “desactivar” cierta musculatura (multífidos, erectores columna..) debido a la falta de demanda, acostumbrándose a esta situación. Si esta estrategia de movimiento se mantiene durante una fase de bidepestación o carrera podría provocar una compensación en toda la cadena muscular y desencadenar adaptaciones en cualquier parte del cuerpo. En este caso podría eliminarse parte de la curva  lumbar aumentando la presión discal, generar una retroversión pélvica e incluso,  limitar la movilidad de la cadera.

Los pasos para poder educar sobre el movimiento se desprenden de la denominada teoría del aprendizaje motor y son los siguientes:

  • El cliente no es consciente de que realiza un movimiento de forma incorrecta.
  • Comienza a ser consciente de que realiza un movimiento incorrecto.
  • Aprende a realizar el movimiento correcto con nuestras guías.
  • Realiza conscientemente el movimiento sin nuestras guías.
  • Realiza inconscientemente y de forma automática el movimiento, habiendo integrado el nuevo patrón.

El movimiento correcto paso a paso

1.- Identificar el problema: Evaluación

Cada vez más formaciones incluyen en sus programas docentes la evaluación dinámica del cliente. Recuerda esta pregunta, ¿puede generarse un problema de salud y esto hacernos cambiar la forma en la que nos movemos o bien, nos movemos mal y esto nos genera el problema? En cualquier caso, necesitamos conocer las posibles disfunciones del movimiento para poder hacer entender al cliente qué le ocurre. Podemos usar test de movilidad, test de cadenas musculares en elementos en suspensión, test de estabilidad, siempre con el objetivo de buscar posibles “enlaces débiles” que nos indiquen zonas a poder trabajar para aplicar ejercicio correctivo.

2.- Explicar nuestros hallazgos

Llegados a este punto y, una vez establecida la posible hipótesis de trabajo, recomendamos compartir parte de los hallazgos que encontremos con nuestros clientes explicándoles lo que ocurre y qué compensaciones hemos encontrado. Necesitamos hacerles partícipes de su problema para que lo entiendan y puedan trabajar sobre él en la sesión y fuera de ella. Esto aumentará la implicación del cliente en el entrenamiento.

3.- Aplicar ejercicios correctivos

Trabajamos intentando restaurar y mantener una postura adecuada del cuerpo en cada ejercicio, pero en lugar de enseñar a subir una pierna o a bajar el brazo, deberemos incluir en nuestro lenguaje frases como “debido a que estás en esa posición, tu cuerpo no es capaz de trabajar de una forma efectiva. Por ello, será muy importante que recuerdes mantener esta posición cuando estés frente al ordenador”. Será necesario un lenguaje cercano y sencillo para que entiendan por qué estamos realizando esos ejercicios.

Deberemos aportar variedad en los estímulos generados a través del entrenamiento para lograr que el sistema sensoriomotor sea capaz de recibir mayor información. De esta forma, en los centros superiores del sistema nervioso, contarán con más datos para poder generar respuestas correctivas al movimiento disfuncional. Cada acción debería generar un cambio en la forma en la que el cliente se mueve, siendo éste consciente de todos ellos.

4.- Seguimiento y ejercicios fuera de la sesión

Para que un patrón de movimiento se aprenda es necesario repetirlo de forma constante y en una gran variedad de posiciones. Por ello, el tiempo que el cliente pasa en la sesión no será suficiente para poder generar estos grandes cambios.

Recomendamos seleccionar alguno de los ejercicios que hemos usado durante la sesión para que el cliente pueda ejecutarlos en cualquier parte. Al conocer lo que le ocurre y las sensaciones de estar realizando el ejercicio de forma adecuada, nos aseguraremos que los estímulos recibidos siguen en sintonía con los entrenamientos.

5.- Control y seguimiento

En cada nueva sesión, deberemos preguntarnos si vamos progresando, revisar con el cliente si ha notado cambios, repetiremos los conceptos básicos en los que estamos trabajando y, si es necesario, iremos dificultando el patrón y generando nuevos y diferentes estímulos para lograr alcanzar nuestro objetivo: enseñar a nuestros clientes a moverse.