Rendimiento deportivo:¿qué aspectos controlar?

El rendimiento deportivo es una de las áreas más estudiadas dentro de la actividad física, ya que su aplicación al deporte de élite pone en juego importantes sumas de dinero por parte de clubes y empresas especializadas en el ámbito deportivo. Grandes profesionales del sector se encargan día a día de velar por la seguridad y la mejora del rendimiento de deportistas altamente reconocidos que necesitan una gran puesta a punto para desarrollar su máximo potencial deportivo.

Por: Ernesto Acosta, Director de EAC Training Systems y creador del programa SFX-Core (www.eacsystem.es)

 

Man suffering back ache moving boxes in his new house

A todos los que nos dedicamos a mantener un buen estado de salud y condición física en personas de “a pie” nos preocupan aquellos factores que pueden repercutir en su rendimiento deportivo, desde una perspectiva más saludable, acorde a las labores cotidianas, laborales y psicológicas de estas personas.

Una vez comentado esto, surgen las siguientes preguntas:

  • ¿Qué factores tenemos que tener en cuentan los entrenadores a la hora de elaborar un plan de entrenamiento para poder obtener el mayor rendimiento de los usuarios?
  • ¿Qué factores cotidianos o deportivos pueden desembocar en alguna lesión?

Está en nuestra misión como entrenadores conocer los hábitos cotidianos de nuestros clientes y de cómo estos pueden repercutir de manera negativa en la mejora de su condición física y, a su vez, ofrecerles herramientas para conseguir una mejora significativa en los hábitos mencionados anteriormente.

La falta de progreso o estancamiento puede estar relacionado no solo con cuestiones meramente deportivas, por lo que debemos analizar otros factores de ámbito personal y psicológico que pueden estar influyendo de manera negativa en nuestros clientes.

Conocer el esquema corporal

Uno de los principales objetivos a la hora de trabajar con nuestros clientes para mejorar la salud y el rendimiento es ofrecerle un plan de entrenamiento que potencie la conciencia que tenemos de nuestro esquema corporal, de la situación y relación entre los diferentes segmentos que lo componen y de cómo aprender a utilizarlo de una forma eficiente.

La conciencia corporal es un concepto que se va formando y va evolucionando de forma lenta y global con los años, y que abarca todas las capacidades del movimiento, al mismo tiempo que puede ir variando como consecuencia de alguna enfermedad, patología o desajuste en nuestro cuerpo. Podemos afirmar que el esquema corporal equivale a la representación mental de nuestro cuerpo y si somos capaces  de utilizarlo de una manera eficiente y segura.

Factores como el estrés, una mala aptitud postural producida por una vida sedentaria o trabajos que se desarrollan principalmente en posiciones mantenidas acarrean desequilibrios posturales, que hacen que la persona vaya deteriorando poco a poco su esquema corporal.

Podemos desarrollar el mejor entrenamiento de fuerza o cardiovascular con nuestros clientes que si este no es capaz de utilizar sus estructuras de manera coordinada y segura disminuirá las posibilidades de éxito del programa y aumentará el riesgo de lesión.

Como afirma H. Wallon, “el esquema corporal es una necesidad; se constituye según las necesidades de la actividad. Es el resultado y la condición de las justas relaciones entre el individuo y el medio“. Un deterioro en nuestro esquema corporal afectará de forma directa a nuestras tareas de la vida diaria y deportiva, haciendo que la eficiencia del movimiento se vea alterada y, con ello, aumente el riesgo de lesión, así como las posibilidades de producir un menor rendimiento en nuestra vida deportiva.